Gabriele Gravina ha anunciado que dejará su cargo como principal dirigente del fútbol italiano tras una reunión celebrada este jueves en la sede de la FIGC en Roma.
Italia volvió a quedarse fuera del Mundial en la repesca de este martes, en esta ocasión tras una tanda de penaltis ante Bosnia y Herzegovina, y no estará en la fase final de este verano en Estados Unidos, Canadá y México.
El último varapalo para una de las grandes potencias futbolísticas del mundo ha provocado que Gravina, de 72 años, rectificara su idea inicial de esperar hasta la próxima semana, cuando estaba previsto que la junta directiva de la FIGC se reuniera para decidir sobre su futuro.
La FIGC ha informado en un comunicado que la elección de un nuevo presidente se celebrará el 22 de junio. Entre los candidatos está Giovanni Malagò, quien fue durante años presidente del Comité Olímpico Italiano y presidió el comité organizador de los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina.
El futuro de Gattuso, en el aire
La dimisión de Gravina también podría provocar la salida del seleccionador Gennaro Gattuso, ya que fue el propio Gravina quien le pidió al campeón del Mundial 2006 que continuara más allá de la finalización de su contrato, que expira en verano.
Gravina fue elegido presidente de la FIGC en octubre de 2018, convirtiéndose en el sucesor definitivo de Carlo Tavecchio, quien dimitió tras la primera eliminación de Italia en una repesca mundialista ante Suecia el año anterior.
El mayor logro de su mandato fue el emocionante triunfo de Italia en la Eurocopa 2020, cuando el equipo dirigido por Roberto Mancini, que se mantuvo invicto durante 37 partidos, venció a Inglaterra en Wembley y se proclamó campeón de Europa.
Sin embargo, los dos fracasos en la clasificación al Mundial y la pobre defensa del título continental han dejado a Gravina sin margen de maniobra, mientras Italia brilla en otros deportes pero se queda rezagada en el fútbol.
Gravina también generó polémica el martes al referirse a otros deportes como "amateurs" y "de Estado" en comparación con el fútbol, debido al elevado número de deportistas, especialmente olímpicos, que están empleados nominalmente por las fuerzas armadas y la policía italianas.
Italia ha logrado un récord de 30 medallas en los recientes Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina, incluidas 10 de oro, y se ha marchado de los Juegos Olímpicos de París 2024 con 40 medallas.
El país mediterráneo también cuenta con grandes figuras en muchas otras disciplinas, siendo el tenista Jannik Sinner, ganador de cuatro Grand Slam, el ejemplo más destacado.