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Euforia interrumpida en una España que se atasca con Egipto (0-0)

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Tras un espectacular apoyo al himno español y unos deplorables pitos al egipcio, comenzó la Roja queriendo agradar de inmediato. Fue Pedro Porro quien sacó a pasear su martillo derecho y Lamine Yamal quien acabó la acción lanzando desviado. Y tras un sustito de Raya, portero titular, en un mal pase, lo intentó de nuevo con un par de saques de esquina y un remate cercano de Fornals. 

Ese ímpetu se ralentizó, permitiendo a los egipcios tener algo más la bola. No pareció más que un respiro para ensayar la presión en bloque alto, que ahogó a los africanos. Luego, volvieron a la carga con Dani Olmo en el primer disparo en el que tuvo que intervenir Shobeir. La noche en Barcelona prometía. Pero después de ese primer cuarto de hora, cualquier parecido con el amistoso ante Serbia fue pura imaginación. Faltaba mucha fluidez. Egipto se sintió mejor, disfrutó con la posesión e incluso pudo marcar en un remate al palo de Marmoush poco antes de la media hora

A De la Fuente, ni a ningún seguidor de la Roja, le gustaba lo que veía. Lamine no tenía el día, Barrene no brillaba en su debut con la absoluta y al capitán Ferran sólo se le vio en el sorteo de campos. Se echaba en falta la aportación ofensiva de los laterales, Porro y Grimaldo. Precisamente, cuando éste se soltó, generó la ocasión más peligrosa con un pase al segundo palo que ya se preparaba para rematar Ferran a puerta vacía... pero Fathy apareció providencial para despejar la bola.

Revolución en el once 

No esperó el técnico riojano para cambiar el guion. La segunda mitad comenzó con Rodri, Pedri, Fermín y Víctor Muñoz en el campo. Y entonces España volvió a ser España: monopolizó la posesión, aumentó la velocidad, fue más vertical y Fermín rozó el gol. Como también Pedri y Ferran en la siguiente acción. Y otra vez Pedri poco después en un remate que tapó bien Shobeir. 

Los de Hossam Hassan, sin embargo, no se arrugaron. Aguantaron las embestidas y frenaron el ímpetu local. De nuevo agitó el árbol De la Fuente con la entrada de Borja Iglesias y el estreno, por fin, de Joan García, dos exespanyolistas recibidos con disparidad de opiniones.

Y enseguida, a seguir atacando, encerrando en su propia área al rival. Mosquera mostró su poderío aéreo con un cabezazo que lamió el larguero. Rodri lo intentó desde la frontal. Víctor y Yeremi Pino lo hicieron por los extremos. Borja Iglesias, con picardía. Mas el acierto brilló por su ausencia. Se abrió una ventana de ilusión con la expulsión por doble amarilla de Fathy y con un golpe franco ejecutado por Grimaldo con su maestría habitual que repelió el larguero. Pero no fue el día. España, en su último amistoso antes de la lista para el Mundial, mostró algunas lagunas que deberá pulir para seguir siendo candidata a ganar el Mundial. Y con el empate deja de ser la número uno del ranking FIFA, que pertenece ahora a Francia.

 

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