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Malen no se detiene: el neerlandés impulsa a la Roma al triunfo sobre el Pisa (3-0)

El objetivo era seguir vivos y lanzados en la lucha por un puesto en la Champions League. Los jugadores de la Roma saltaron al campo ante el Pisa con la misión de ganar para dar sentido a esas últimas semanas de campeonato. Y el arranque del conjunto capitalino fue demoledor: a los tres minutos, Malen aprovechó un error de Caracciolo, se lanzó hacia la portería y batió al guardameta sin problemas.

Con el paso de los minutos, el partido se volvió más trabado: el equipo toscano subió la presión y los locales tuvieron más dificultades para manejar la posesión. Al cuarto de hora, una buena jugada de Moreo por la banda derecha terminó en un centro raso al que Tramoni llegó como un halcón, pero el portero romanista respondió con una gran parada.

Otra vez él

Con el paso del tiempo, el juego se volvió aún más desordenado. Sin embargo, fue la Roma la que siguió generando peligro, rozando el gol con Pellegrini, que estrelló una falta en el larguero. Poco después llegó el segundo: tras una serie de rebotes en el área, el balón cayó de nuevo a Malen, que marcó el 2-0 a placer. Poco después, el propio capitán giallorosso pidió el cambio por molestias en la pierna derecha tras un choque.

En la segunda parte, El Shaarawy entró por Pellegrini, y el juego apenas lo notó. Es más, a los pocos minutos, un pase filtrado de Soulé encontró de nuevo a Malen en profundidad. Aprovechando la floja marca de los defensores toscanos, el neerlandés controló y definió con la derecha para firmar su triplete y el 10º gol del año.

Gestión

Poco antes, los locales pasaron un buen susto: Hojholt fue habilitado en profundidad y se plantó solo ante el portero, pero disparó al centro y Svilar blocó sin problemas. Los hombres de Hiljemark no se rindieron, aunque el partido parecía sentenciado. Sobre todo por la banda derecha siguieron intentándolo.

La Roma, con el partido totalmente bajo control, buscó aumentar la cuenta. Una gran jugada individual de El Shaarawy fue frenada por Aebischer, que puso el cuerpo en el área ante el jugador de 1992 y no fue sancionado por la acción. El Pisa tuvo un último intento con Piccinini, que se lanzó en un buen eslalon pero fue frenado con experiencia por Cristante.

Pero el partido ya estaba más que decidido y el equipo local se encaminó con tranquilidad hacia el triunfo. Los giallorossi volvieron a agradecer al imparable Malen, gracias a quien las esperanzas de Champions League siguieron intactas. En el minuto 78, Gasperini le concedió la ovación del Olímpico al sustituirle por Robinio Vaz, con el resultado ya asegurado.

Con un partido menos que Como y Juventus, los dos principales rivales por el gran objetivo, los giallorossi quedaron a un punto de los larianos y momentáneamente igualados con los bianconeri. El sueño siguió vivo. Y con un Malen en ese estado de forma, todo siguió siendo posible.

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