Los jugadores de Massimiliano Allegri buscaban rehacerse después de ver cómo sus opciones al Scudetto se desvanecían en las últimas semanas. Ahora, el objetivo pasaba por asegurar una plaza entre los cuatro primeros y la clasificación para la Champions League.
Los locales llevaban la iniciativa en los primeros compases, aunque sin generar demasiado peligro, como en el disparo lejano y cruzado de Rafael Leao, que se marchó por encima del larguero.
El Udinese, por su parte, generaba mucho peligro al contragolpe y logró adelantarse en el minuto 27, sorprendiendo a los rossoneri.
Nicolò Zaniolo realizó una potente conducción y asistió a Arthur Atta, cuyo disparo desvió de forma decisiva Davide Bartesaghi antes de batir a Mike Maignan en el segundo palo.
Christian Pulisic intentó tomar la iniciativa para buscar el empate, internándose por el centro al borde del área y soltando un disparo con la derecha que se marchó rozando el poste.
Sin embargo, fueron los bianconeri quienes ampliaron su ventaja de forma espectacular. Jurgen Ekkelenkamp se impuso por alto a Zachary Athekame en el área y remató de cabeza de forma brillante tras el centro medido de Zaniolo, firmando así su quinto gol de la temporada.
Atta confirma el triunfo de los friulanos
El equipo de Allegri, muy tocado tras el descanso, necesitaba reaccionar y arrancó la segunda parte con más energía. El portero de Udinese, Maduka Okoye, tuvo que intervenir en dos ocasiones para evitar el gol de Luka Modric, y después realizó una parada aún mejor para desviar al larguero el potente disparo de Alexis Saelemaekers.
Otras oportunidades llegaron para el recién ingresado Niclas Fullkrug y Strahinja Pavlovic, pero ninguno logró acertar con sus remates de cabeza.
De forma increíble, el equipo de Kosta Runjaic fue el que volvió a golpear, sumando el tercero con una eficacia demoledora gracias a la definición de Atta. Como el primer tanto se contabilizó oficialmente como gol en propia puerta, este sí fue para el francés y dejó al Milan al borde de una derrota muy dolorosa.
Comienza la reflexión tras esta preocupante derrota, ya que el Milan ha perdido cuatro de sus últimos siete partidos de liga después de haber estado 24 encuentros invicto (15 victorias y 9 empates). Las opciones de título ya se han esfumado y, si la dinámica no cambia, el equipo podría verse obligado a pelear hasta el final por mantener su plaza en la UCL.
Mientras tanto, esta victoria tan convincente de Udinese les permite escalar hasta la 10ª posición y pone fin a una racha de cuatro derrotas consecutivas en los duelos directos entre estos equipos frente a los rossoneri.