Schröder sumó tres goles a la diana que ya había logrado en Estocolmo el pasado sábado, suficiente para que el Häcken llegara con ventaja global al Nordic Wellness Arena.
La entrenadora local, Elena Sadiku, apostó por el mismo once inicial que resolvió el primer partido, y esa confianza fue recompensada con dos goles en los primeros nueve minutos, dejando al Hammarby con una tarea casi imposible.
El técnico de Hammarby, William Stromberg, no esperó más y a los 14 minutos dio entrada a Fanny Peterson por Gudrun Arnardottir para cambiar el dibujo de su equipo. Sin embargo, cuando parecía que el cambio no surtía efecto, tras una volea de la citada Felicia detenida por Loeck, fue Rehnberg quien logró ver portería.
Las visitantes volvieron a meterse en el partido solo dos minutos después de la reanudación, cuando un córner muy cerrado de Vilma Koivisto fue rematado de cabeza por Sorum, que colocó el balón en la escuadra, fuera del alcance de Birkirsdottir, para poner el 2-2 en Gotemburgo.
Aun así, el equipo local no se vino abajo y recuperó la ventaja de dos goles en el global solo seis minutos después. L. Schröder, que firmó un partido espectacular, rompió la defensa del Hammarby con una pared brillante con Anvegard y se plantó sola ante la portera para definir y completar su triplete.
El triunfo global por 4-2 convierte a Hacken en el primer club sueco, tanto masculino como femenino, que conquista un título europeo desde que el Umea ganó la Champions femenina. Su rival, por contra, tendrá que conformarse de nuevo con el subcampeonato, tras haber sido también segundo en la Damallsvenskan. Sin embargo, tendrá otra oportunidad de revancha cuando ambos equipos se enfrenten en la final de la Svenska Cupen dentro de dos semanas.