James Rodríguez (34) es uno de los jugadores más importantes en los últimos tiempos de Colombia. Logró lo que pocos colombianos han alcanzado: brillar en el Real Madrid y en el Bayern. En las recientes campañas, sin embargo, no se ha afianzado en sus clubes.
Con el Rayo, salió en invierno, por la puerta de atrás, al prácticamente no ser tenido en cuenta por el entrenador Iñigo Pérez. Después se fue a México, en donde buscaba ser protagonista con el Club León. Con 'la fiera' no rugió: su equipo no alcanzó a pelear el título y James terminó como blanco de críticas por parte de la prensa mexicana y algunos sectores de los aficionados.
La irregularidad, el gran problema
Desde que llegó a la MLS, James Rodríguez ha jugado tan solo dos partidos (en ambos como suplente). Todavía no ha contado con la oportunidad para estrenarse como titular del conjunto estadounidense.
Con la selección Colombia, desde otra perspectiva, fue titular y capitán para los amistosos contra Croacia y Francia, partidos que, entre otras cosas, terminaron en suculentas derrotas y en donde Rodríguez no evidenció la mejor forma física.
En todo el 2026, James solo ha jugado dos partidos. Desde noviembre, fecha en la que terminó su vinculación con el Club León de México, se dedicó a resolver su futuro, rechazando ofertas de clubes colombianos para intentar permanecer en el exterior.
La apuesta de irse a la MLS de momento no le ha funcionado. El problema central es su irregularidad: con solo dos partidos en seis meses, es muy complicado que el ex Real Madrid llegue en las condiciones físicas ideales para la Copa del Mundo de 2026.